Si has llegado hasta aquí puede ser por varios motivos. Puede ser que me conozcas o conozcas mi trabajo desde hace tiempo o quizás por un capricho algorítmico hayas aparecido mágicamente en este recién estrenado rincón. En cualquier caso, te pondré en antecedentes.

Hace unos cuantos años me escondía tras un pseudónimo que empezaba a conocerse como la niña polilla*. Por aquel entonces llevaba, con toda la regularidad que pude permitirme, un blog en el que hablaba de mi fascinación por la ilustración y el arte en muchas de sus facetas, donde además destacaba el trabajo de muchos artistas que ya conocía y de otros tantos que fui descubriendo. Esta labor fue parte esencial de mi aprendizaje y me ayudó a dar el salto al “otro lado” tiempo después.

En el momento en que empecé a trabajar como ilustradora de manera profesional, se me fue haciendo cada vez más complicado mantener el ritmo de publicaciones. Aquella era una tarea que hacía con mimo y a la que me gustaba dedicarme sin mirar el minutero, y entonces era el tiempo el que en empezaba a escasear. O yo no supe cómo gestionarlo.

El caso es que, no sin cierta nostalgia, dejé “morir” a la niña polilla para empezar otra etapa en la que me centré en el trabajo y en crecer como profesional.

Hoy vuelvo a dejar unas palabras para quien las quiera leer en este blog que no tiene más pretensiones que ser un “cajón de sastra” en el que, sin seudónimos ni caretas, iré soltando mis pensamientos e impresiones; donde compartiré lo que me apetezca, cuando me apetezca y, como siempre, por amor al arte.

Eres más que bienvenido/a.

*Todavía existe el dominio de mi vieja web, pero debo aclarar que los contenidos vertidos actualmente en esa dirección no tienen nada que ver con la que escribe estas líneas.


A blog, once again.

 

If you have come this far it can be for several reasons. Maybe you know me or know my work some time ago. Or maybe, as an algorithmic whim, you have magically appeared here in my recently open refuge. Anyway, I will give you background information about me.

Some years ago, I was hidden under an alias known as the moth girl (kind of weird, I know). Back then, I kept a blog updated with all the regularity I could handle. In this site I talked about my love for illustration and art in many of its versions and highlighted the work of many artists I already knew and admired, as well as that of some others I discovered throughout that time. This work as blogger was an essential part of my personal learning and it helped me to go through “the other side” some time later.

When I started working as a professional illustrator, keeping up the blogging rhythm became harder and harder. That was a task I liked to do with care and I loved to do it without worrying about deadlines. And then I was running short of time. Or maybe I didn’t know how to handle it.

The point is that, not without a nostalgic feeling, I let the moth girl die to start another period in my life, where I was focused on working and growing as a professional.

Today I am back, writing some words to whoever wants to read them, in this blog that only has the aim of being a hotchpotch where I will share, without pseudonyms or masks, my thoughts and impressions. A place where I will share whatever I want whenever I want. And, as usual, I will do it for the love of art.

You are more than welcome.