Después de unos cuantos meses a pleno rendimiento y tras despedirme del 2017 con la mesa hasta arriba de trabajo, por fin saco un rato para actualizar el blog. Tengo que hablar de varias experiencias estupendas con las que he puesto el broche final al pasado año, así que vayamos por orden.

Hace unos meses CEARCAL contactó conmigo para invitarme a participar en las jornadas de orientación profesional ÚNICOS, en las que hablaría de ilustración y de mi experiencia laboral con los estudiantes de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Segovia.

Pasado un tiempo, y después de un buen madrugón, aterricé en Segovia una heladora mañana de noviembre con una maleta llena de libros y dibujos y con muchas ganas de charlar con los alumnos de la escuela y futuros colegas. La ventaja de haber pillado un tren tan tempranero fue haber tenido la oportunidad de conocer al señor que pone las calles en Segovia y monta el acueducto todas las mañanas, además de poder asistir a la charla que daban mis compañeros de Pencil, que fue estupenda y muy instructiva.

Mi brevísima experiencia en el mundo de las charlas no impidió que me sintiese comodísima y muy bien arropada por los estudiantes y amigos que estuvieron acompañándome en el bonito claustro de La Casa de los Picos. Se me hizo tan sencillo como lo es hablar de lo que una hace todos los días ante un público atento e interesado en todo lo que estaba contando.

Cuando decidí aventurarme por la salvaje senda de la ilustración freelance empecé prácticamente a ciegas, no tenía ni idea de nada y todos los pasos que fui dando fueron casi puramente instintivos. Por eso valoro tantísimo que los alumnos de Arte de hoy tengan al alcance este contacto directo con profesionales, que puedan conocer y valorar qué opciones tienen, que puedan preguntar y resolver dudas, que les hablen de la cara amable pero también del lado feo de la profesión… Todo suma y toda esa información cuando quieres emprender un nuevo camino es oro puro.

Por eso espero haber dejado poso y que las futuras ilustradoras e ilustradores que estaban allí presentes reciclen algo de lo que les conté, de lo yo misma he aprendido con mi experiencia profesional y personal, y lo hagan suyo. Que al final este trabajo va de eso, ¿no? De compartir y comunicar, no se me ocurre nada mejor.

Dicho esto, sólo me queda agradecer a los organizadores por hacerlo posible y a los alumnos y asistentes por hacerme sentir como en casa.

¡GRACIAS y hasta la próxima!